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Mucho se dice al respecto de las maneras y técnicas que son necesarias para poder abrir una cerradura usando una ganzúa. En este artículo te ayudé a despejar las principales dudas. Te servirá como ayuda para que entiendas su correcta utilización. Pretendemos que al leerlo te sientas capaz de hacerlo.
Aunque debes recordar que se debe estar armado de un toque de paciencia, habilidad y algo de práctica para poder conseguirlo.
Para pretender abrir una cerradura lo primero en lo que hay que enfocarse es en entender lo básico y esencial de su funcionamiento. Porque una vez que logremos identificar los factores intrínsecos de su estructura, seguramente ganaremos terreno para actuar ante posibles adversidades.
Debemos saber cuál es el proceso que se genera a la hora de vulnerar con una ganzúa algún tipo de cerradura, dado que los fabricantes se empeñan cada vez más en diseñarlas de la manera más resistente y segura.
Sin embargo, es imposible que resulten cien por ciento inviolables. De allí, que siempre se encuentre una manera, un punto débil, una forma de hacerlo. A veces fácil, y otras no tanto.
Conociendo la ganzúa.
Debemos también conocer lo referente a las herramientas que vamos a emplear. Es decir, la ganzúa. Esto nos ayudará a entender cuál es aquélla que se adapta mejor a nuestros requerimientos y, en todo caso, el cómo abriremos nuestra cerradura. Podemos hacer una clasificación de la ganzúa en tres categorías.
A saber:
Ganzúa de gancho: se emplea cuando el largo de cada perno inferior es distinto uno del otro.
Ganzúa de rombo: se usa para tratar con fiadores de discos que estén frágiles y muy cerca entre sí.
Ganzúa de rastrillo: sirve para rastrillar la boca de la cerradura.
Mecanismos de utilización
Además de la ganzúa es necesario contar con una llave de tensión, la cual permite que apliquemos la presión necesaria para poder dar vuelta al tambor.
Ahora bien, con estas herramientas a nuestro alcance, podemos empezar con el trabajo. Presionamos con la llave de tensión el ojo de la cerradura. Debes percatarte de cómo gira el cilindro. Si no puedes saberlo, hazlo poco a poco a la derecha, y luego a la izquierda.
Él se moverá unos centímetros. En caso de que sea al lado equivocado podrás darte cuenta si lo sientes muy rígido. Si es el correcto sentirás que se desliza un poco más. No obstante, existen algunos tipos de candados que abrirán en cualquier dirección que emplees.
Mete ahora la ganzúa en la cerradura, por la parte superior del ojo. Presiona y siente los pernos. Trata entonces de empujarlos uno por uno hacia arriba. Lo importante es hacer salir el perno superior.
Entonces dejas de empujar y el perno inferior de seguro caerá en el cilindro. Es allí el momento en que la presión ejercida por la llave de tensión provocará una desalineación en el cilindro con respecto al hueco de la carcasa. Lo más seguro es que en este momento escuches un leve crujido o crepitación, entonces debes empujar un poco el perno inferior dado que no encontrará resistencia.
Debes hacer esto con cada perno, manteniendo la presión para evitar que se caigan. Lo más seguro es que debas aumentar o disminuir la fuerza para lograr que cada uno de los pernos ceda.
Ármate de paciencia, esto te llevará un poco de tiempo. Por último giras el cilindro, ayudado por la llave de tensión y así terminas de lograr que la cerradura se desbloquee. Sólo es cuestión de que todos los pernos hayan cedido y que gires el cilindro hacia el lugar adecuado.

 

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